Era Cirse

 Alguna vez me imaginé 

Su rostro llorando

Suplicándole a un corazón de piedra

A un rostro de hierro 

Que se ha forjado con las heridas

De toda una vida

Que habla desde su dolor y egoísmo 

Repitiéndose en voz baja:

"Yo le advertí, le dije que no podía hacerlo"

Porque es su rito.

La forma de no sentirse mal por el tiempo perdido 

Así como la hechicera Cirse

Que dió sus encantos a Odiseo solo para retenerlo

Él la mira llorando

 y le ruega que no lo deje

Y ella ya no ve bonito nada

Solo quiere su cárcel ancestral 

Su falsa "libertad" 


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