Las lágrimas
Ella, vestida de cielo, me miraba mientras me iba. Su silencio no me pertenecía De hecho nada era mío Ni siquiera su cabello largo, Sus ojos húmedos, ni su noche sin estrellas Lo único mío es el dolor mientras me iba Y mis lágrimas ¡Ay mis lágrimas! Que me saben a sus besos