Deja

 Cuánto deseo el refugio de tus brazos en la seguridad de tu lecho

Cuánto anhelan mis ojos y mi boca tu dulce pecho 

Cuánto daría por que fuera ésta noche la noche de nuestro apasionado asalto 

Y después de la pasión desbordada pudiéramos también, otra vez hacerlo un rato

Es tanta la felicidad que encuentro en ti, en el valle de  tu espalda, en la fragilidad de tu mirada

Que ahora no cambio por ningún evento, éstas, las horas a tu lado, en la penumbra de tu cuarto, siendo parte de tu piel y de tu boca excitada

Ven bella mía,

Deja que el tiempo pase

Deja las cosas lleguen a su tiempo,

Deja que todo llegue a esa fase 

En donde seremos uno, 

Que nacemos como las olas en el viento

Porque la verdad sea dicha es mejor ser UNO 

que NINGUNO



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