El Lobo que encuentra a Caperucita

 Yo solo era un lobo común.

Caminaba oliendo el musgo y la hierba humeda del bosque.

Deambulaba a la rivera del río

Mis patas húmedas, y el sol sobre mi.

Cazaba cuando tenia hambre

Bebía cuando tenía sed

Y así día a día, esperando la luna para aullarle mis penas.

Ella me sorprendió, mientras caminaba entre los árboles, en la mañana.

No podia verla muy bien. 

Ella cantaba una canción hermosa, más bella que el canto de cualquier ave del bosque

Y yo me oculte tras los arbustos, con mi corazón palpitando con fuerza.

Esa canción me debilitaba, me emocionaba y a la vez me asustaba...

Y en un instante, se hizo un reverente silencio.

Yo seguía agazapado, con los ojos cerrados encerrado en una burbuja de serenidad y suspiros

-Con que estás ahí - oí una voz cálida y suave. Al girar solo vi los ojos más bellos del universo y una gran mancha roja, caer sobre mi.

Y estando sobre mí, me despojo de mi piel de lobo, me quito con afán la soledad y me dejó ver su desnudez en un marco rojo

Y la ame y me amo. Con hambre, con sed, con desespero, como si amarnos fuera la única forma de vivir

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